Instalación Menudo punto

El laboratorio/instalación parte del libro menudo punto realizado por la misma autora y publicado por puntodepapel en 2012. La propuesta parte de una idea fundamental, ser una actividad interdisciplinar e intertextual además de lúdica.

En ella se trabajan conceptos matemáticos a través de: la literatura (álbum ilustrado) y el arte (laboratorio/instalación). El laboratorio/instalación permite a los participantes ver y entender la evolución que sufre un punto hasta convertirse en línea, para finalmente transformarse en fractal mientras se incide en las emociones a través de la similitud que dicho libro hace con los cambios a los que nos enfrentamos en la vida.

Historias mínimas

Proyecto creado junto al artista Francisco Cuéllar que nació de cuentos escritos durante 365 días y que han acabado representados en esta serie, cada artista realizó la parte correspondiente al reflejo de la otra persona en los cuentos, por lo que estas imágenes sólo son parte del trabajo total.
Aquí muestro mi parte del proyecto.

Quiero calcar algo ¿tengo tu permiso?

Proyecto expositivo realizado durante un mes que duró dicho proyecto, donde a partir de la huella que dejaba el visitante gracias a la ayuda de cualquier elemento punzón que e propio visitante llevase, sobre la pared de escayola de la sala.

Durante una semana, recopilé a través del calco las diferentes huellas y marcas que fueron dejando, y a partir de éstas, realicé el libro de artista “libro 1. uno”.

Horma/forma/norma

Exposición Verónica Navarro

La transformación de lo cotidiano

Basándonos en el libro “La rebelión de las formas” , junto a la artista Teresa Navarro, convertimos la realidad matemática en objetos matemáticos, concretamente de la geometría espacial; unimos diferentes lenguajes artísticos, algunos arcaicos y otros más cercanos como la abstracción, al arte contemporáneo; jugamos con la física…

El espectador, al jugar, “juega” un papel primordial puesto que la instalación se transforma con cada intervención de aquel. Y ese doble juego es el que da vida a la obra renovándola en cada acto.

Con esta instalación se pretende unir pasado y presente para, con ellos, sembrar una semilla de futuro. Y esta semilla, es el mayor reto que se plantea este proyecto: “Contribuir a desarrollar el pensamiento divergente.”